Ley de atracción

27.08.2019

¿Cuántas veces has anticipado tus pensamientos a hechos futuros pensando en todo lo que podría salir mal? ¿Cuántas veces usas la frase "y si..." o "qué pasaría si..."? ¿Vives preocupado constantemente?

Si la respuesta es sí, no te preocupes, no estas solo. Nos configuran para que nuestros pensamientos vayan en esa dirección, hacen que nos escudemos tras pensamientos negativos por si algo sale mal, estar anticipados. Pero yo te pregunto, ¿vale la pena preocuparse tanto? ¿De verdad necesitas alimentarte de pensamientos negativos para proyectar una sombra gris en un futuro incierto?

Todos sabemos que las expectativas no son buenas, ya que si ocurre lo contrario a lo que nosotros pensamos, puede ser o una bendición, o una cruz. Convencernos de algo que pueda ocurrir en el futuro, puede afectar en la forma que experimentamos esa situación, así como la manera que tenemos de observar el mundo que nos rodea.

Las expectativas realmente son ideas preconcebidas de cómo deberían ser las cosas que queremos manifestar en nuestra futura vida. Esto nos puede llevar al miedo de pensar que lo que queremos puede o no suceder, con lo cual al existir esa posibilidad, nos entren los miedos y nos acechen las frases de "y sí...."

Hay que liberarse de las expectativas, de las ideas preconcebidas. Permítete fluir, sigue el sendero que marca el universo sin ataduras y deja que él, fluya contigo. No te aferres a una única posibilidad. La ley de atracción no es una herramienta que te ayude a cambiar la realidad a tu antojo y hacer que las cosas pasen tal y como tu imaginas. Está claro que esta reacción de nuestro cerebro es instintiva y que, aunque trabajemos para cambiarla, habrá ocasiones que ese patron nos venza, pero ha de ser la excepción, no la regla. 

El universo tiene una manera muy particular de trabajar, ya que cuando está empleándose a fondo en resolver las cosas para que se realicen nuestros deseos, muchas veces aparecerán situaciones que hagan que parezca, que nada está funcionando.

Por eso las expectativas son peligrosas, porque solo te dejan ver una parte limitada del proceso, no todo al completo. Ya que si dejas que ellas manejen tu visión, pueden hacer que pierdas la esperanza durante el proceso, que te frustres y tires la toalla. 

Trabaja duro, suelta las expectativas, fluye. Acepta el proceso, el resultado final aparecerá en el momento adecuado. Somos unos ignorantes ante el verdadero poder del universo, y ante el nuestro propio. Somos energía. 

Que jamás te venzan los miedos, son los que verdaderamente nos ponen los obstáculos.